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CABALLOS LAS 24 HORAS (2ª PARTE)
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ComentarEnviar a un amigoImprimir Textos Redacción Fotos Borja Luque, E. Bouisset
1. Introducción
Continuamos con el repaso de las tareas diarias que debe llevar a cabo todo propietario de un caballo.
DE 14h A 17h: TIEMPO LIBRE
A partir de las 14 horas, se terminaron las obligaciones más inmediatas. Es el momento ideal para descansar un poco o bien para dedicarse a hacer otras cosas, como compras, tareas administrativas, etc. Ocupaciones todas que, si se realizan frente al ejemplar, le harán sentirse feliz y acompañado. Por otro lado, las primeras horas de la sobremesa también pueden ser una ocasión genial para dedicarle tiempo al caballo, sacándole a pasear, dándole cuerda o montándolo en el picadero para perfeccionar diversos aspectos de la doma, por ejemplo.
DE 18h A 19h: LA CENA ESTÁ A PUNTO
Y llegó la hora de la cena. Tras una pequeña limpieza del box, se procede a suministrar la última ración de la jornada. Para ello, es importante asegurarse antes de que el bebedero no esté sucio y de que contenga suficiente agua. A continuación, el caballo recibirá una buena ración de heno con la que podrá pasar toda la noche bien ocupado. El jinete no se puede despedir de su compañero hasta el día siguiente sin proporcionarle, previamente, unas cuantas caricias y mimos, ya que es en estas horas mágicas en que los ruidos van desapareciendo y sólo se oye al caballo comer así como el ruido de la paja bajo sus pies, cuando todo el conjunto ofrece unos momentos de paz absoluta y encantadora.
A TODAS HORAS: CARIÑO
Aparte de todos los cuidados sanitarios e higiénicos que es necesario proporcionar al caballo, hay un aspecto que no hay que olvidar nunca: dedicarle tiempo para demostrarle afecto. Pues también es para eso para lo que uno se compra un caballo, ¿no? Acariciarle, hablarle, etc, es importante. Sólo de este modo será posible ganarse su confianza y afecto, reforzar los lazos que le unen a su jinete, así como habituar al ejemplar a que no sólo vea a su propietario como alguien que le hace trabajar, sino, también, como un amigo con el que compartir la jornada, con el que recorrer el campo y disfrutar del tiempo y del clima.
TIEMPO PARA CUIDAR DE LOS ARREOS
Por último, también es importante dedicar una parte de la jornada al cuidado del guadarnés. Periódicamente habrá que proceder a sacar todo el equipo y limpiarlo: sillas, arneses, bridas, ronzales, arreos…. El agua y el jabón de glicerina serán las armas para conseguir desinfectar estas piezas. Y una vez que el material esté seco, se podrán engrasar los cueros y enlustrar los metales. Con ello lo que se consigue es que el material dure más tiempo y en las mejores condiciones posibles.
COMPETICIONES
Los adeptos a la competición en alguna de las muchas disciplinas ecuestres existentes (sean o no oficiales) deberán reservarse un tiempo para planear a qué competiciones acudir, preparar los desplazamientos, programar los entrenamientos y tener todo lo necesario a punto. Así, por ejemplo, habrán de recordar que la víspera del concurso debe estar destinada al aseo completo del caballo, con ducha, secado, peinado, etc. Para que luzca como una estrella. Luego, en función del gusto de cada uno, se podrán trenzar o no las crines y cola del ejemplar. Un apunte: si se usan protecciones en las extremidades, es mejor que hagan juego con el color de la mantilla.
En los desplazamientos, aparte del equipo (silla, manta, cabezadas, comida, ronzales, cubos, etc), también será necesario cargar con los papeles oficiales para concursar (pasaporte, cartilla sanitaria, documentación del jinete...). Y comprobar el estado del vehículo (frenos, pilotos de señalización...). Por último, el jinete también debe reservarse un tiempo para su propia preparación (aseo y vestuario adecuados, llevando una muda de recambio para los imprevistos) y para descansar, de modo que se levante en perfectas condiciones el día de la prueba.
LA CONCILIACIÓN CON LA VIDA LABORAL
No todos los propietarios de caballos tienen la gran suerte de poder dedicarle tiempo cada día a su montura. Pues deben trabajar. Para conseguir conciliar la vida laboral con la pasión por la equitación la solución consiste en conseguir que ciertas tareas del mantenimiento o entrenamiento del caballo las realice otra persona. Otra opción es alterar los horarios laborales de modo que sea posible levantarse muy pronto para cuidar del ejemplar durante las primeras horas del día y, posteriormente, dejarle el resto de la jornada en un paddock con su comida y heno, para luego, recogerlo por la noche y devolverlo a la cuadra.
TAREAS OCASIONALES
Aunque estos trabajos no se tengan que realizar de forma diaria, sí se pueden incluir en el planning de trabajo. Una de las ocupaciones a tener en cuenta es el control del stock de la comida (pienso, granulado, semillas, heno, cebada, paja...). Por un lado, es importante guardar reservas para el invierno. Por el otro, es interesante hacer un cálculo estimado del consumo de pienso, para pedírselo al distribuidor con suficiente antelación y asegurarse, de este modo, un buen precio así como unas entregas regulares. Lo mismo puede hacerse con el material que se utilice para las camas. También es interesante programar las visitas del herrador. Otra de las cosas que hay que tener en cuenta es que el estiércol se acumula y es importante tener bajo control su proceso de eliminación, avisando a jardineros de los alrededores, granjas próximas, etc.
1. Introducción
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Deberiais poner la primera parte tambien.
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