ComentarEnviar a un amigoImprimir Textos Redacción Fotos Adolf Cabané, Borja Luque, Emma Bouisset
1. Introducción
Los primeros meses del año son un buen momento para hacer balance de cómo fue el ejercicio anterior y tomar nota de los resultados para planificar mejor, si se puede, el siguiente, sacándole el máximo provecho a la cuadra, al equipo, a los caballos y a la afición.
CONTROL ADMINISTRATIVO
Lo primero que hay que controlar cuando hablamos de economía de cuadra son los números. Es decir, es muy importante elaborar un listado con los gastos e ingresos que tiene el propietario de una instalación, un jinete o cualquier otra persona que se dedique al mundo del caballo. Sólo de este modo es posible tener un control real de la situación y ver si es necesario y/o factible efectuar recortes en el presupuesto. Por otro lado, este balance también permite descubrir si todavía pueden sacársele más partido a las sinergias de cada actividad equina.
LAS COMPRAS, CON LUPA
Un punto importante en la economía radica en las compras de alimentos para el caballo: heno, pienso, suplementos... Los consejos que hay que seguir en este caso son:
1. Comprar la comida justa (calculando las necesidades reales de los caballos de forma que no se estropeen las balas de paja u otros productos por culpa de llegar a su “fecha de caducidad”).
2. Aprovechar las ofertas que pueden hacer los agricultores comprando en cantidades industriales junto con otros ganaderos; de este modo, se consigue un mejor precio al comprar al por mayor. Luego se reparte el pedido según lo acordado y se paga en función de lo que cada uno se queda.
3. Comprar con antelación, incluso antes de la siega. Se consiguen mejores precios. En el caso de productos no alimentarios, puede ser interesante adquirir el material directo de distribuidor, optar por la venta por catálogo o internet, o por productos nacionales sin costes de importación. Si compramos cerca de casa nos ahorramos el sobrecargo por envío.
INSTALACIONES
En el caso de las instalaciones, hay que ser realistas y construir solo lo necesario. Para ello, es bueno calcular cuáles van a ser las necesidades de la explotación real. A tantos caballos, tantas cuadras. Pensando, eso sí, en los objetivos de la inversión y en sus posibilidades de futuro. Por otro lado, lo barato puede salir caro.
Así, es preferente apostar por buenos materiales y, especialmente, hacerse con un buen aislamiento. Las reparaciones por goteras, congelación de cañerías, etc. hay que realizarlas a tiempo, antes de que el problema sea mayor e implique unos costes extras en mano de obra o materiales. En ocasiones es más barato comprar todo el pack a un mismo fabricante o constructor que no hacerlo con distintas marcas. Los lotes grandes, mejor.
VETERINARIO
Si el veterinario realiza visitas en grupo, se ahorran gastos de desplazamiento. Es mejor vacunar o realizar el chequeo de todos los caballos en una misma sesión, pues es preferible pagar más horas de trabajo que muchos desplazamientos de pocas horas.
MATERIAL DE SEGUNDA MANO
Como ocurre con los libros escolares o la ropa entre hermanos, el material hípico puede aprovecharse de mayores a pequeños, en muchas ocasiones. Comprar piezas de segunda mano y estar atento a las ofertas de las tiendas, es otra opción. Además, antes de dar por perdido algún elemento del equipo, puede ser interesante tratar de repararlo (en muchas ocasiones hemos recordado la importante figura del guarnicionero). Igualmente, el material nuevo puede reforzarse antes de su uso para garantizarle una vida útil más longeva.
COMPARTIR LO OCASIONAL
Hay material caro que solo se usa muy de vez en cuando. Varios jinetes, por ejemplo, pueden adquirir una máquina de esquilar (siempre que se limpie y desinfecte correctamente tras su uso para evitar eventuales contagios entre animales).
TRANSPORTES COMUNES
Para el transporte desde una misma hípica o centro hacia un punto común, puede ser interesante que varios jinetes unan sus ahorros para alquilar un camión.
Otra opción, cuando los objetivos son los mismos, es adquirir un van de dos o más plazas para compartir.
SACAR PROVECHO
Por último, en el mundo del caballo no todo son gastos. También pueden conseguirse beneficios o, si no, como mínimo, realizarse intercambios.
Así, un ganadero puede vender el estiércol a jardineros o agricultores. La economía de trueque también es un plus: prestar las instalaciones para que otros ganaderos o agricultores que están en obras dejen a sus caballos, colaborar con empresas de turismo ecuestre que quieren hacer alguna ruta a cambio de otros servicios como puede ser publicidad, o dar clases de equitación a cambio de ayudas como mozo de cuadra en tareas simples como dar cuerda, limpiar los cascos, etc. Con un poco de imaginación y buena voluntad, hay mucho por aprovechar.
PRECIOS ORIENTATIVOS
• Hay horcas por entre 13 y 20 euros.
• Una esponja puede costar 1 euro.
• Una bala de heno puede valer a partir de 5 euros.
• El precio medio de un juguete comestible para caballos es de 20 a 30 euros, y los recambios (donde está el aroma que se comen) suele ser de unos 5 euros.
• Una cabezada de cuadra y un ronzal se pueden conseguir por 15 euros.
• Una puerta de tela sintética vale unos 20 euros.
• Manoplas, cepillos y almohazas, todo a buen precio, de 2 a 3 euros.
• Cuatro vendas de reposo pueden costar unos 15 euros, los geles refrescantes tienen diferentes precios pero por 10 euros ya es posible dar con alguno.
• Una manta de prado vale a partir de 75 euros mientras que el precio de un mosquero es de 15 euros.
1. Introducción
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