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EN FORMA PARA MONTAR (II)
ejercicios equilibrio flexibilidad  
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1. Introducción
En el número anterior, presentamos una serie de ejercicios físicos para potenciar la fortaleza corporal del jinete con el objetivo de conseguir una posición óptima a lomos del caballo. Este mes, trataremos sobre la importancia del equilibrio y de la flexibilidad a la hora de practicar cualquier disciplina ecuestre. Paso a paso. Flexibilidad y equilibrio, equilibrio y flexibilidad. Dos conceptos imprescindibles para desarrollar una monta cómoda, segura y eficaz.
MEJORAR EL EQUILIBRIO
Uno de los principales objetivos del jinete debe ser el lograr un buen equilibrio sobre el caballo, ya que el equilibrio es necesario para no caerse de la silla. Faltos de éste, la alternativa consistiría en sostenerse a base de fuerza. Además, sin equilibrio, el jinete no podría moverse en armonía con el equino y darle ayudas controladas con precisión. Esto significaría no conseguir lo más importante: nivelarse sobre el dorso del caballo en el plano vertical y horizontal cuando el ejemplar está en movimiento. Los ejercicios siguientes pueden ayudar a mejorar el equilibrio del jinete durante la práctica del deporte ecuestre:
a. Posición jinete: con este ejercicio se logrará una mejora del equilibrio y el desarrollo de muslos, nalgas y abdominales. En posición inicial de pie, bajar y levantar el asiento sin inclinarse hacia detrás o hacia delante, intentando mantener el mismo peso en cada pierna (ver fotos 1 y 2).
b. Pelota de equilibrio: la pelota de equilibrio permite tomar conciencia del cuerpo y es ideal para practicar las ayudas de las piernas y de las manos sin perjudicar el equilibrio. También ayuda a fortalecer las nalgas. Una vez sentado/a sobre la pelota, levantar un pie. Mantener la posición durante 5 segundos y descansar. Repetir el movimiento 10 veces con cada pierna y, después, levantar ambos pies simulando la posición de montar (ver ilustración 3).
MEJORAR LA FLEXIBILIDAD
Conseguir la máxima flexibilidad para moverse en armonía con el dorso del caballo es crucial si se quiere progresar en equitación. Los ejercicios de flexibilidad a lomos del équido son posibles pero su práctica, sin una consistente experiencia previa, puede resultar peligrosa. La realización de un repertorio de ejercicios suaves y progresivos en el suelo asegurará el no forzar demasiado los músculos. Se puede empezar manteniendo una posición durante 5 o 10 segundos. Cuando el jinete vaya adquiriendo más flexibilidad, ya podrá mantenerla durante más tiempo.
1. Rotaciones de cabeza: practicando estos movimientos, el jinete mejorará la flexibilidad del cuello y la posición de la cabeza. Realizar cuidadosamente el estiramiento con la mano (ver ilustración 4).
2. Flexibilidad en los brazos: este ejercicio mejora la movilidad para un contacto flexible con las riendas. Se trata de rotar uno de los brazos por detrás de la espalda, luego el otro y poner las palmas en contacto (ver ilustración 5).
3. Torsión de la columna vertebral: a veces, la rigidez en la parte inferior de la espalda dificulta el seguimiento de los movimientos del caballo. Este ejercicio ayuda a estirar la parte inferior de la misma. Con las rodillas flexionadas, cruzar una rodilla encima de la otra. Después, dejar caer ambas rodillas hacia el mismo lado. Realizar los ejercicios suave y lentamente, manteniendo los hombros bien apoyados contra el suelo y la cabeza orientada hacia arriba (ver ilustración 6).
4. Doble flexión de rodilla: este ejercicio permite al jinete estirar los músculos de la parte inferior de la espalda, tan necesarios para seguir el movimiento del caballo, sobre todo durante el trote sentado. Tumbarse en el suelo y llevar las rodillas hacia el pecho con la ayuda de los brazos. Es importante evitar curvar o despegar la espalda del suelo. Este ejercicio también se puede hacer levantando una sola rodilla y manteniendo estirada la otra pierna (ver fotos 7 y 8).
5. Flexión lateral: para incrementar la flexibilidad de la parte interna de los muslos. Ponerse de pie con los pies bien separados. Sentarse con la nalga derecha sobre el talón del pie derecho. Apoyar las manos sobre la pierna que lleva el peso para mantener el equilibrio. Después, repetir el ejercicio con la otra pierna (ver fotos 9 y 10).
6. Estiramiento de los abductores: la flexibilidad de los abductores permitirá al jinete sentarse cómodamente sobre el caballo y usar con facilidad las ayudas. Tumbarse boca arriba y flexionar una rodilla. Aguantar el muslo con las manos. Estirar la pierna flexionada llevando la planta del pie hacia el techo. La base de la columna vertebral debe permanecer sobre el suelo y debe mantenerse alineada (ilustración 11).
1. Introducción
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