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Aproximaciones difíciles en el prado o en la cuadra, bloqueos sin motivo aparente y bruscos cambios de humor, miedos incontrolables, reacciones incomprensibles en plena ducha o durante un paseo... todo cuestiones delicadas que parece imposible solucionar... El comportamiento de un équido es, en ocasiones, un verdadero enigma. ¿En qué piensa un caballo? En el exterior parece feliz y se muestra juguetón, pero en cuanto entra en el box se pone agresivo o triste y desarrolla vicios y tics o comporta

El caballo se emociona frente a un estímulo porque tiene la facultad, mayor o menor en función de la raza y del ejemplar, de expresarse frente a aquello que ha percibido. Es el influjo nervioso mental lo que le permite captar y, seguidamente, reaccionar en función de las experiencias que ha vivido. Sin influjo nervioso, casi no hay reacción; en cambio, cuando hay mucho influjo nervioso (exclusividad de las razas nobles árabes) aparecen facultades como el coraje, la energía o la resistencia. Aunq

Para atrapar al caballo que se encuentra suelto en un cercado, antes que nada será necesario comprender cómo es éste y de qué modo piensa. Sólo así, planificando los pasos a seguir teniendo en consideración el comportamiento natural del équido en cuestión, puede conseguirse realizar dicha operación (sencilla, en principio, por otra parte) con toda seguridad. SEGURIDAD En efecto, en primer lugar, lo que debe primar es la seguridad. Tanto la del caballo como la del jinete. En consecuenc
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