El verano es una estación fabulosa para practicar cualquier disciplina ecuestre. El calor, el sol y el buen tiempo en general favorecen las largas salidas a caballo. El jinete deja atrás el invierno y con él los cuidados para proteger a sus monturas del frío y sus consecuencias. Llegan momentos de gran complicidad entre éste, el caballo y la Naturaleza pero, también, llega la hora de proteger a los equinos de las altas temperaturas.Leer más...
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Las máscaras filtran el polvo e impiden que los insectos se posen sobre las zonas sensibles del rostro del caballo.
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